La importancia del baile nupcial

El baile nupcial, esos minutos que culminan todo un día de emociones, es uno de los momentos más románticos y especiales de la boda. Los ya marido y mujer marcarán el ritmo de la boda con un gran primer baile del que se espera que sean muchos más. Se dice que en esta ocasión, la pareja debe dejarse llevar por la música y bailar en función de los sentimientos que en ese momento le transmite la canción, quedando todo más natural y emocionante. Sin embargo, si el baile nupcial es uno de los momentos más significativos ¿por qué no dedicarle un poco de tiempo? Vals, rumba, salsa, bachata o chachachá, sea cual sea el estilo, una empresa granadina se pone al servicio de los novios ofreciéndoles una coreografía totalmente adaptada a sus exigencias. Hablamos de Francis y Dulce, una de las escuelas de baile con más experiencia de Granada que cuenta con un elenco de profesionales que avalan sus más de quince años de experiencia.

A esta pareja les une el amor por el baile, una adoración que pretenden trasladar a sus alumnos. Esta escuela multidisciplinar que cuenta con una amplia sala totalmente aislada y equipada que permite que, además de aprender a bailar, los alumnos se sientan como en sus propios hogares atraídos por su entorno agradable, cálido y divertido. Además, la flexibilidad y variedad de sus horarios posibilita que estos puedan acudir a esta escuela tanto por las mañanas como por las tardes, y hasta las 23 horas.

Si quieres que tu baile nupcial sea recordado por todos, solo tienes que contratar el servicio de este grupo de profesionales que ofrecen una coreografía personalizada acorde a la canción elegida. Con tan solo unas cuantas clases de preparación, el futuro matrimonio puede atraer las miradas de todos los invitados, con portes y figuras impresionantes, siempre adaptadas a sus posibilidades.

Por otra parte, estas clases serán totalmente particulares y serán impartidas por dos profesores que les ofrecerán todo su apoyo y experiencia. La clave del aprendizaje es sentirse cómodo y seguro, unas condiciones que esta academia cumple a la perfección. Muestra de ello son los más de 2.000 alumnos que ya han pasado por sus aulas, una cantidad que sigue creciendo año a año.

Todos los que han pasado por esta escuela, situada en la periferia de Granada, coinciden en su profesionalidad, experiencia y buen hacer. En la variedad está el gusto, por ello, Francis y Dulce imparten clases de todas las modalidades: salsa, flamenco, hip-hop, funky, ballet, sevillanas, danza oriental, baile de salón, Kizomba, sexy style, tango o bulerías, solo por poner un ejemplo.

No hay nada más importante que sentirse especial y único, y en especial, si se trata el día de tu boda. Siente, sorprende, y sobre todo, baila con Francis y Dulce.

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